12/10/07

Siempre


Por: Tatiana M. Vargas
Siempre estuviste aqui -aun lejos- al otro lado del amanecer, aun distante de la tarde. Siempre estuviste aqui -aun lejos- inaccesible al tacto, aun en contra de las horas. Cercano hasta dolerme sin poder tocarte, con tus ojos mirando mi corazón. Siempre estuviste aquí -aun lejos- velando mis noches, escuchandome, hablando a mi odio que sordamente prestaba atención. Siempre estuviste aquí -aun lejos- detrás de mis pasos, al pie de la cama, cercando las montañas que pintaba con versos. Siempre, siempre estuviste aquí incumpliendo la condena, dejando en plazos rotos el castigo improrrogable de no alcanzar al olvido.

23/8/07

Abismo

Esta tarde vengo a decirte que no soy capaz, que mis versos agonizan y ya no tengo letras que conjuguen con tu nombre. Pero siempre regresas, regresas como la brisa en forma de palabras, y aquí estoy sentada a la orilla de mi cama intentando mutilar mis manos que no dejan de escribirte. Dando vueltas alrededor de la cama el misterio de tu rostro no se esfuma de mi mente, y en un trozo de aire de nuevo mis manos te escriben. Y nada puede hacer, no puedo evitar que te apoderes de mis manos y mojes con tu ausencia mis labios convirtiendo en tormentas mis ilusiones. Me atrapaste, en un callejón me atrapaste; porque hay cierta clase de cosas que no podemos evitar, porque hay ciertas cosas que nacen en mí ser sin pedir permiso. Pero sólo tu, con tu imponencia vienes a arrebatarme mis manos y con la habilidad suficiente me haces caer de nuevo en tus brazos, abrazándome en tu pecho, golpeándome con tus labios que se resbalan siempre tan cerca de los míos para zafarme de esta rutina, para hacerme desaparecer como una nube misteriosa al amanecer cubierta por tu piel. Esta tarde vengo a decirte que no tengo letras ya en mis manos, no tengo palabras que conjuguen con tu nombre, ya no hay momentos solo silencios, para que nunca olvidemos que fallamos, y el acorde de tus nombre y el mió ya no tiene historia, y aunque no sea capaz de mutilar mis manos puedo arrancarte de mis pensamientos.

17/8/07

Reencuentro

Tatiana M. Vargas Mora
En medio de una tarde lluviosa estaban nuestros silencios encontrados en el lugar preciso que no conoce la casualidad.

Solo para tí

Que puedo hacer cuando tus besos aún me saben en los labios, y los sueños que soñamos aún están guardados en mí ser.

Envuelveme con tu mirada, con esas caricias tuyas que me embriagan, para que pueda pasar mis noches en vela sintiendome abrigada, sabiendote mío y llevandome lo medjor de tu amor en mi.

Estar sin ti supone un puñado de noches trsites sin sonrisas que me cubran el alma, estar sin ti es abrigar mis manos con un ramo seco de besos tuyos que se roba el viento. Estar sin ti, estar sin ti supone un escalon que me conduce al amanecer en vela sin tus manos recorriendo mi piel.

16/8/07

Él, un guardian y poeta

Un amigo que enciende una vela y abre de nuevo una herida que no cicatriza.

El silencio al que me aferro no es una respuesta a lo que siento... mí alma te necesita y mí boca sedienta te busca, porque reconoces en el silencio de mi mirada lo que la lluvia no puede entender, me haces perder la razón con la calidez de tus manos sujetando las mías. No puede engañarme, le temo a la noche que me arrebata de tus brazos. Con tu ser me alientas a soñar y sentir, en tus brazos se enciende mí alma y mí corazón late en tus manos. Sobre tú pecho puedo descansar sintiendome segura y mí mirada al verte llegar. Pero esta tarde he descubierto que sin tus besos no puedo respirar.