Un tiempo atrás corría, me escondía en la imaginación, en los cuentos que narraban para mi. Un tiempo atrás daba saltitos para llamar su atención, subía corriendo a la cama, a las siete menos cinco. Dormía en el medio, con sus pies cruzando sobre mis piecitos, para alcanzarse. Te digo un secreto, les decía -los quiero, con esa mirada que dicen aún conservo , y salía corriendo. Hoy me quedo abrazándolos, porque crecí, lo suficiente para no quedarme tan solo con el calor de sus rodillas.
Un tiempo atrás, casi ayer, casi hoy.