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6/2/13

Dialogando


No puedo escribir con elocuencia. Se han marchado las palabras, tan solo balbuceo esperando no molestar. No molestarme. La noche antes siempre es igual ¡Qué poco original! La analogía es irónica, preparo con ansias (dolor) el traje. No es un vestido, ¡No, no lo es! Es más un pijama a cuadros de franela. No son zapatillas. Son pantuflas que se quedaran al borde de la cama, lo más seguro que en la grada improvisada de hierro. El peinado no requerirá tiempo, una liga sujetara el cabello, y el maquillaje estará demás. No es permitido en el lugar. Habrá tanto blanco que me cegara. Habrá tanto silencio que me arropara. Habrá saloneros que prepararan la mesa con algodón, vías y tijeras. Ellos, o ellas serán amables, por educación u obligación. Harán preguntas incomodas, a las que daré respuestas incomodas. Será un día, un día nada más.  

15/1/13

Contra ti, de nuevo


Este dolor de manos me recuerda todo cuanto quise, todo cuanto soñé antes de que llegara aquel día. Hoy duele respirar, duele como si presionaras mi pecho con la fuerza con que detuviste mi vida. Escribiéndote se me empañan los lentes, porque duele más en el alma que en el cuerpo. Sé que abrirás una vía, después otra, y así sucesivamente conforme pasen los días, hasta que no quede vena en el brazo sin haber sido ultrajada, hasta que el blanco color de mi piel pase a morado, y poco a poco hagan matiz los hematomas en ellos. Sé que esto pasara una y otra vez, pero no me resignaré.

24/7/12

Rueda Chicago



Todo giró, tal cual Rueda Chicago,  
en las fiestas de Coronado.
La palidez, fue más notoria.
Al control remoto se le fueron las pilas,
mientras la presión daba saltos
en algún trampolín herrumbrado
aparcado por ahí.
Giró, giró todo como antes,
como nunca antes.

29/2/12

Nuestro aniversario

Nos conocimos allá por el 2006, cuando andaba venteándole a la vida esos aires pintorescos de juventud robándole horas al sueño sin razones, tan solo por el gusto de decirlo.

Nos conocimos cuando la vida me inflaba el alma, cuando las heridas cicatrizaban espontáneamente, cuando no era necesario cuidarse la espalda, cuando huir era una excusa para seguir. 

Nos conocimos seis años atrás, y volvimos a unirnos más aquella mañana de un 28 de febrero del 2008.

Nos conocimos, y  entre tanto y tanto no sé si darte las gracias sea prudente, sí creerte parte de esto que soy sea ideal.

Me enseñaste a tragar lágrimas, a fingir sonrisas, a caminar a tientas, a olvidar planes futuros, a no pronunciar palabras que hieren con tan solo pensarles.

Desde que nos conocimos sos como una sombra que me acompaña, una sombra que me arropa cuando siento ganas de llorar, que me hiela los huesos y se roba mi voz.

En nuestro aniversario venís a recordarme tantas cosas que no se consiguen olvidar, ni sesiones de psicólogo borran las huellas que dejas en mí.

3/2/12

Déjame vivir / lo que queda

Te llevaste de mi tantas cosas / que al mirarme al espejo tan solo veo el reflejo de un rostro extraño / “Bienvenido sos vos” / las sonrisas son un acto reflejo, que ni saben. / ¿Te llevaste mi alma? / A veces sospecho que he muerto, y nadie se atreve a decírmelo./ Me dejaste vacía / lo sé / vos también lo sabes / me hiciste fuerte / quizás demasiado.

6/1/12

Teoría sobre un hospital


Tras paredes de cemento 
se salvan vidas ¿almas?

Extrañamente se le odia,
al mismo tiempo que se le extraña

Mientras los turnos rotan,
entre esfigmomanómetros
se escuchan quejidos, alaridos, 
llantos desgarradores y silencios,
que anuncian la llegada de agonías

En ellos (los hospitales) entre pasillos
el  olor a muerte se abalanza en estampidas
apilando cadáveres desahuciados
aún cuando los tanques de oxigeno 
pareciesen funcionar.

5/12/11

Mes a mes

Siempre creo olvidarlo, por inercia mis piernas me conducen mes a mes hacia a ese lánguido pasillo, que se ha adherido a mi sombra, al paso de mis tacones.
Quizá, a paso rápido -pienso, puedo escapar de allí.
Depósito en la caja desteñida la boleta blanca que trae consigo mi nombre completo, para evitar confusiones.
El parlante me avisa; mi cuerpo se levanta, y mi mente se queda allí sentada, mientras abro la pesada puerta y reposo lo que queda de mí en ese viejo sillón, extiendo el brazo (una semana el izquierdo, la otra el derecho), la liga se enrolla por sí sola, mientras él resbala un trozo de algodón sobre mi blanca piel, y sin darme cuenta lo hace, uno, dos, tres, cuatro… siete tubos.
Con tal destreza lo hace, o han de ser los años que olvido esa sensación que punza, cuando la jeringa entra a adsorber mi sangre, que no siento, no siento nada, ni las voces en mi cabeza, ni el estremecimiento de la piel.
Presionando el brazo regreso por mi alma, la adhiero a mi cuerpo y vuelvo por el lánguido pasillo al encuentro con la otra parte que aún queda en mi. Regreso sin despertar, porque no se trata de un sueño, es la realidad.

7/4/11

Realidad

Desde hace tiempo atrás he vuelto a vivir mi realidad, lejana al hospital el mundo vuelve a consumir mi alma hasta asfixiar mis sentidos. agotada, frustrada; cansada de luchar contra las sombras del pasado y las reglas absurdas de la sociedad. quiero tan solo tomar un vuelo, el vuelo hacia la tierra en donde se haya mi ciudad anhelada, al lugar mágico en el que me encuentro sin temores frente al espejo. quiero vivir la eternidad de mis instantes mágicos, saborear el sabor de la felicidad sin temor al golpe bajo de la amarga superficialidad. quiero despegar mis alas del asfalto que me quema las entrañas.