2/4/13

Siendo sincera

Siendo sincera, el adiós dolió. Dolió en el corazón, tanto como en el orgullo. 

Mi tutor de media noche. Mi distracción de madrugadas. Mi verso calladito al lado de la cama.

¡Sí! Siendo sincera, duele. Duele despertar sin ese quiubo tan singular saliendo de tus labios.

Mi guardián de sueños. Mi poeta noctambulo. Mi abrazo perdido en medio del silencio, del crujir de sabanas.

Siendo sincera extraño los besos robados que tanto me enfurecían cuando interrumpías mi lectura. Y esas carcajadas al verme brincar con la esperanza de algo alcanzar. Extraño esos suspiros que dabas al verme enfadar. Esa simplicidad, esa complicidad... la extraño.  

Y sí, siguiendo con este ataque de sinceridad sin ti, reconozco que nos perdimos, y duele reconocerlo. Perdimos la elocuencia en la cama de tanto maquinar, de tanto pensar. Quizás más del lado de mi cama que del tuyo. Porque nos perdimos, perdimos eso que Bécquer llama pasión, que Neruda dice ser amor y que en Benedetti es una estrategia.

Es decir, resumiendo, duele no saberte hoy aquí. 


27/2/13

Melancolía

La calle desolada deja entreabierta la azotea que da a su ventana / Los arbustos secos dejan olor a hierba recién cortada / es como andar en el bosque de sus pensamientos / tan ariscos / tan sencillos e intranquilos. / Beso al viento / al seco viento / al viento que no proviene de su boca, / por que es tan cruel el destino / y tan corta la vida / que a lo lejos / en sueños dormimos.    


15/2/13

El castillo azul



En el castillo azul donde guarda su rostro. Él es el rey de la hipocresía. El príncipe de la imperfección. Él es un manojo de miedos que se sienta lejos del espejo. Él es tan solo él. Como lo podría ser cualquier otro. Pero él es cobarde como la dormilona que reposa ante el calor de mis manos. 

6/2/13

Dialogando


No puedo escribir con elocuencia. Se han marchado las palabras, tan solo balbuceo esperando no molestar. No molestarme. La noche antes siempre es igual ¡Qué poco original! La analogía es irónica, preparo con ansias (dolor) el traje. No es un vestido, ¡No, no lo es! Es más un pijama a cuadros de franela. No son zapatillas. Son pantuflas que se quedaran al borde de la cama, lo más seguro que en la grada improvisada de hierro. El peinado no requerirá tiempo, una liga sujetara el cabello, y el maquillaje estará demás. No es permitido en el lugar. Habrá tanto blanco que me cegara. Habrá tanto silencio que me arropara. Habrá saloneros que prepararan la mesa con algodón, vías y tijeras. Ellos, o ellas serán amables, por educación u obligación. Harán preguntas incomodas, a las que daré respuestas incomodas. Será un día, un día nada más.  

15/1/13

Contra ti, de nuevo


Este dolor de manos me recuerda todo cuanto quise, todo cuanto soñé antes de que llegara aquel día. Hoy duele respirar, duele como si presionaras mi pecho con la fuerza con que detuviste mi vida. Escribiéndote se me empañan los lentes, porque duele más en el alma que en el cuerpo. Sé que abrirás una vía, después otra, y así sucesivamente conforme pasen los días, hasta que no quede vena en el brazo sin haber sido ultrajada, hasta que el blanco color de mi piel pase a morado, y poco a poco hagan matiz los hematomas en ellos. Sé que esto pasara una y otra vez, pero no me resignaré.