18/6/11
Retrato
Soy cáncer. Naci un catorce de julio; sábado para ser exacta, a las nueve de la noche. Medí cincuenta y cuatro centímetros, y tan solo crecí un metro más. Primogénita, por designio, no por elección. Si esa soy yo; quien consume cinco miligramos de droga diaria, a quien no le gustan las pasas, ni las cosas picantes. Yo, quien duerme boca abajo, y a quien nunca le pueden faltar las medias. Yo, quien tiende a llorar entrada la madrugada; algunas veces por miedo, otras por rabia. Yo, a quien le encanta amanecer viendo como sale el sol tras las montañas; quien ama caminar mirando el atardecer sobre la arena a la orilla del mar. Yo, quien ama el café chorreado a toda hora del día. Noctambula por naturaleza. ¿Chineada? para que decir que no. Quien bebe vino tinto y cerveza michelada. Yo, a quien no le gustan las películas de terror, pero se sumerge en medio del suspenso de una buena trama. Yo quien termina con hipo después de reir. Soy yo, quien lleva consigo una libreta, un lapicero y un libro. La primogénita, la chineada, la apacible, la escandalosa que calla cuando se siente amenazada. Yo, yo.
7/6/11
La soledad
[Pablo Milanés]
La soledad
es un pájaro grande multicolor
que ya no tiene alas para volar
y cada nuevo intento da más
dolor.
La soledad
anida en la garganta para esperar
el grito que se arranca con su
cantar cuando llega el silencio
del desamor.
La soledad
a veces tiene ganas de acompañar
el rostro que recuerda mal
aquel amor que nunca fue para
soñar.
La soledad
inventa la más bella aparición
remueve los rincones del corazón
para quedarse sola la soledad...
con su niñez
su mocedad
con su vejez
para llorar
para morir
en soledad...
5/6/11
Delete
"tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte"
(Viceversa, Mario Benedetti)
¿Es esta es la última vez que te escribo?
Apenas inicia esta agonía, al aceptar que el silencio ha ganado una vez más. Me has hecho llorar tres veces, las he podido contar con el corazón desecho en tus manos, con mis lágrimas en la almohada. Te entregue lo poco que quedaba de mí.
Me enseñas a descubrirme, mientras te descubría; a sentirme en tus brazos, en mí, en mi alma, en mi cuerpo llevándome a recorrer una extensión de un universo que desconocía.
Quisiera decirte que soy capaz de luchar, pero mi mente y mi corazón no han podido entenderse.
Nos conocemos en aflicciones, alegrías y temores; entre copas de vino y platicas escritas tras monitores.
Concejales, anfitriones, capaces de escucharnos atentamente sin juzgar.
Delete, delete, delete… lo repito y no funciona.
29/5/11
Besos robados
Besos robados, con sabor a sauce, a hierba;
en una noche fría de Coronado.
Besos robados, con sabor a ti, al café de la tarde;
viendo llover en Coronado.
Besos, con sabor a miel, al dulce de tapa que cubre mi piel;
al tiramisu que guardamos ayer.
Besos tuyos y míos, a medio labio, robados; para no sentir.
en una noche fría de Coronado.
Besos robados, con sabor a ti, al café de la tarde;
viendo llover en Coronado.
Besos, con sabor a miel, al dulce de tapa que cubre mi piel;
al tiramisu que guardamos ayer.
Besos tuyos y míos, a medio labio, robados; para no sentir.
15/5/11
Mamá gallina
Aun recuerdo esa carita de ángel que siempre te caracterizó.
A veces creo escuchar en el sonido del viento tus sonrisas picaras,las que te delataban haciendo evidentes tus travesuras.
Recuerdo cuando juntas correteábamos los pollos de tío-tío emprendiendo aventuras mágicas con los delantales de la abuela, andando en bicicleta allá por el trapiche.
Yo cuidaba de ti,acercando un espejo para asegurarme que aun dormida respirabas; te arropaba con el suéter vino, atrás, en la microbus después de la escuela.
Cuando mamá enfermo, peinaba tus colochos y te relataba cuentos mágicos mientras tomabas leche en aquel viejo chupón; con la esperanza de que la realidad del momento
no se robara tu esencia de niña. Era tu mamá gallina, la versión en miniatura que te cuidaba viéndote comer camote con mantequilla, brincando de charco en charco para poder alcanzar granadillas.
Y hoy 23 años después en el susurro de la noche te veo dormir como cuando eramos pequeñas; te veo dormir y recuerdo las noches en que amanecía de cuclillas
creyendo que así Dios te enviaría; eso decían las tías.
Ya hemos crecido, bueno tu más que yo; y a pesar de que somos tan distintas no quiero verte llorar, no deseo verte sufrir.
Mis alas no han podido resguardarte, pero aquí estoy y aquí estaré porque en la vida
aun nos quedan muchos caminos por recorrer.
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